miércoles, 28 de enero de 2009

POETISA CRIMINAL(as de espadas)

¿quien puede ser tan cruel como para lastimar a un bello animal?
¿un reducidor desalmado?,¿un maldito cazador sin pelotas?,
¿un idiota con los sentidos clausurados?...la gata herida va,
oculta tras su nombre de poetisa criminal...sus ojos gritan,
sus letras vibran, reclaman.
nocturna y solitaria busca sus pedacitos de cristal
dispersos tras la ruptura caminando entre las
ruinas de su amor...
LA MARGARITA DIO NEGATIVO
LA NARANJA EXTRAVIO SU OTRA PARTE
¿como confiar otra vez en otos faroles, en otra piel?
la gata muto en loba feroz y se armo de poesia ardiente.
AHI LA VI YO, yo que tambien tomaba unos tragos
en el bar de la derrota...su mirada me alcanzo para
decidir apostar todas mis fichas a su numero,
ME ACERQUE Y PUSE UN AS DE ESPADAS SOBRE SU MESA
la invite a girar por todos los barrios...se que ella guardo bien la carta...
yo me sente a tallar en la piedra estas lineas, pedi un cafe...
es esta una noche muy larga...

1 comentario:

  1. “Supongo que ustedes como un servidor tendrá una relación un tanto extraña con la ciudad en la que vive. Suele suceder que los que habitamos una gran ciudad tenemos una relación un tanto ambigua de amor y de odio con esa ciudad. Una ciudad que te da unos días terribles y unas noches maravillosas como algunas amantes, y uno sobrevive como puede a esa relación. Cada cual como puede. La noche debilita los corazones es cierto; y aquella noche quedaron debilitados unos cuantos. Aquella noche éramos varios los que intentábamos ahogar nuestras penas, pero hacía varios días que nuestras penas habían recibido largos cursos de natación, así que era difícil. Dicen que se ahoga más gente en los vasos que en los ríos y aquella noche hubo varios naufragios. Yo era uno de esos náufragos que buscaba una tabla a la que aferrarme para no hundirme. Y allí la encontré, al final de la barra, jodida y radiante. Ella trataba de convencerme de que el amor es el castigo que se nos impone a los que no sabemos estar solos. Pero yo no la creía. Y creo que ella tampoco creía lo que contaba. Porque llevaba ya muchos… muchas noches encerrada en aquel bar… y muchos más días… cien días…

    Tanto era el tiempo que llevaba aquella mujer encerrada en aquel bar, que no supo que afuera llovían madreselvas, que ya era verano. Alguien dijo que la noche debilita los corazones, también que no siempre es hermosa. Aquella noche mellada, cariada y oscura sonaban de fondo los Beatles y Police. Algo de luz para la mujer vampiro que no supe llevarme de viaje.” Ismael Serrano... Introducción a Cien Días...

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