
la mujer duerme
el poeta
dibuja blancas rayas sobre una foto feliz
y deja caer al suelo
cada uno de los vasos que acaba de beber,
todo lo hace por puro aburrimiento...
es tan extraño seguir viviendo
sin un corpiño negro colgado
del picaporte de la puerta de su alma,
es todo tan raro ahora que termino la guerra
y no hay pestañas ni esmalte rojo
ni cigarrillos ligth ni vino blanco en la heladera...
y otro vaso se destroza
y se ama con las sucias baldozas
y el ruido de los vidrios asusta
al tipo de la radio mental
que hace dos días con sus noches
que no para de hablar...
ahora silencio y media sonrisa,
mas sal fina para la herida
y blues en el aire como milagro
(erótica madrugada mas poético abandono)
suena el teléfono
justo cuando el poeta se deja caer
glorioso contra el suelo...
sabe morir...sabe nacer...
sabe que siguiendo la huella
de sus sueños
va a despertar una mañana
sin putear al sol...
purificado entre las tetas del amor...